LA EDUCACIÓN, EL FUNDAMENTO DE LA VIDA

john calderon 29/04/2015 0Como encontrar trabajo, Mercado de Trabajo

Desde una perspectiva general, puede definirse a la zona de confort como el conjunto de límites que la persona confunde con la razón de su existencia; representa todo aquello que le impide buscar nuevos retos y tomar iniciativas. Salir de esta zona de confort supone una lucha contra uno mismo, por ello, en el marco del sistema educativo, cabe preguntarse si esta disyuntiva está relacionada con algunos problemas que afectan a la educación y si puede representar uno de los grandes males de la sociedad.

La zona de confort como limitante en el crecimiento del sistema educativo

Hemos sido testigos por experiencia propia y en testimonios de familiares y amigos, que una buena parte de los profesionales de la educación y las instituciones formativas se encuentran limitados por la zona de confort. Y es que a pesar de no tener un estudio de campo ni cifras exactas sobre el tema, muchos de nosotros conocemos casos en los que la rutina del profesor se limita a un lugar de trabajo, una forma de enseñar, una manera de relacionarse con los colegas, etc.

Esta rutina supone una limitación grande cuando se deben proponer cambios en las programaciones académicas o en la incorporación de tecnología en las aulas. El problema de la zona de confort no se limita a los profesores; los alumnos la gran mayoría de las veces se limitan a aprobar sin mostrar interés por aprender e investigar. Condicionados por un sistema de educación basados en los aciertos y desaciertos, se convierten en seres medidos de la misma forma a pesar de poseer capacidades únicas.

Una salida de la zona de confort implicaría un mejor aprovechamiento del tiempo libre para los alumnos, que bien podría ser usado en explotar su potencial, investigar y ampliar su campo de interés en áreas del conocimiento que hasta ahora no habían sido exploradas por ellos. El problema afecta también es responsabilidad de las familias, quienes dedican la mayor parte de su tiempo libre a su zona de comodidad y delegan al centro educativo la tarea de motivar y educar.

Abandonar la zona de confort y aprovechar el tiempo libre en explotar los sueños, donde un mundo de posibilidades espera a cada ser humano es fundamental para de una vez por todas aplicar los correctivos urgentes que amerita el sistema de educación, para permitirnos una mejor y nueva sociedad.

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